■ Los familiares de quienes dejan su país de origen también se ven afectados, señalan
La migración trae problemas de salud mental, dicen especialistas
■ Suicidios y consumo de drogas, entre las principales situaciones que enfrentan
■ Los nacidos en Estados Unidos de padres mexicanos, más propensos a quitarse la vida
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Expertos realizan un estudio sobre la salud mental de los migrantes. En la imagen, una mujer intenta cruzar la frontera en Ciudad Juárez Foto: Reuters
Entre los familiares de los migrantes, el riesgo de suicidio de alguno de sus miembros es dos veces mayor con respecto a quienes no tienen a ningún pariente viviendo en otro lugar, aseguró Guilherme Borges, investigador del Instituto Nacional de Siquiatría (INP) Ramón de la Fuente Muñiz.
En tanto, para las personas nacidas en Estados Unidos de padres mexicanos, la posibilidad de que decidan quitarse la vida es del triple en comparación con quienes se encuentran en territorio nacional, comentó el especialista.
Al continuar la Conferencia Mundial sobre Prevención de Lesiones y Promoción de la Seguridad en esta ciudad, en la sesión sobre prevalencia y factores de riesgo para las lesiones autoinfligidas, Matthew Nock, de la Universidad Harvard, resaltó que cada año se registran en el mundo un millón de suicidios, es decir, uno cada 40 segundos; representan la 14 causa de mortalidad global.
Señaló que el suicidio es un problema de salud difícil de predecir y de prevenir, lo que también se puso de manifiesto en la presentación de Viviane Kovess, investigadora francesa, quien planteó que, a causa de los desórdenes mentales, en Francia el número de suicidios es del doble en comparación con España.
A su vez, Borges presentó los primeros resultados de la Encuesta Nacional de Comorbilidad Siquiátrica que dirige María Elena Medina Mora, investigadora del INP, en la que participaron 5 mil personas en la República Mexicana y mil 500 en territorio de Estados Unidos.
El estudio se realiza desde 2002 y es parte de un trabajo mundial sobre salud mental, comentó el especialista, quien presentó la comparación entre mexicanos con algún antecedente de migración y los que viven en Estados Unidos.
En cuanto a los migrantes que retornan a sus lugares de origen, resaltó que están más expuestos a caer en el consumo de drogas como la mariguana y la cocaína, además del alcohol.
Destacó que uno de cada 10 mexicanos vive en aquel país y, aunque la migración ha ayudado a las personas a vivir mejor económicamente, también ha tenido consecuencias graves sobre su salud mental por el incremento en el consumo de alcohol y drogas, así como de las ideas e intentos de suicidio.
Las familias con integrantes en Estados Unidos tienen un riesgo de 1.5 a 2 veces mayor de presentar tanto ideación como intento de quitarse la vida, comparadas con las que no tienen ningún inmigrante entre sus miembros, indicó.
Aunque se carece de información precisa sobre los miembros afectados, los expertos observaron que en su mayoría se da entre las esposas e hijos, que no logran superar la ausencia del esposo y la figura paterna, respectivamente.
En tanto, el consumo de sustancias entre los migrantes que regresan se incrementa de dos a tres veces, principalmente de cocaína, lo que en parte se debe a la mayor disponibilidad de recursos económicos que permite la migración, y a la falta de “controles sociales”, es decir, los hombres que caen en alguna adicción lo hacen porque “no hay nadie que los vigile o se lo pudiera impedir”.
Por ello, explicó Borges, la propuesta del INP es que, dado que la migración es una estrategia de sobrevivencia de las personas, también debe existir alguna medida que permita acercarse a la población involucrada para conocer los problemas que sufren los migrantes a su retorno, con la finalidad de detectarlos oportunamente.
Con respecto a la población de origen mexicano que vive en Estados Unidos, la investigación clasificó por un lado a los migrantes que nacieron en México y viven en Estados Unidos, a quienes ubicó como la primera generación; y a las personas que nacieron en aquel país pero tienen padre o madre mexicanos, o ambos, y conforman la segunda generación.
Borges aseguró que el grupo más afectado por el suicidio es la segunda generación. Las estimaciones plantean que el riesgo es del triple con respecto a quienes han vivido siempre en México.
Las causas, incógnita
Todavía está pendiente para los investigadores el diseño de un estudio que explore las causas del fenómeno, pero “creemos que tiene que ver con el propio proceso de migración y que las condiciones de salud son diferentes a las de México”.
Allá la tasa de suicidios es de 12 por cada 100 mil habitantes, mientras en México es de 5 por 100 mil. En la medida en que las personas se quedan en Estados Unidos, también se modifican los esquemas sicológicos, indicó.
Otro aspecto que también está pendiente es el situación que atraviesan los connacionales que deciden quedarse a vivir en Estados Unidos. Enfrentan discriminación hasta quienes nacieron en Estados Unidos pero tienen padres mexicanos. Los estadunidenses no los tratan igual.
Borges también resaltó la importancia que tiene para los jóvenes la problemática de la salud mental. Aunque no se ha logrado documentar, dijo, es claro que los intentos de suicidios son más frecuentes en este sector, de manera particular, en la franja de 15 a 25 años de edad.
■ Piden a gobiernos de estados y del DF ayuda para vender en la Central de Abasto
Productores de nopal son víctimas de la voracidad de intermediarios
■ Por Semana Santa, la CNC puso en marcha un plan de comercialización directa
Productores de nopal de Tlanepantla, Morelos,
pertenecientes a la Confederación Nacional Campesina (CNC) demandaron a
las autoridades estatales y del gobierno capitalino facilidades para
acceder a las centrales de abasto y con ello terminar con el abuso de
los intermediarios que elevan sustantivamente los precios de los
productos.Por lo pronto, la CNC puso en marcha un programa de comercialización directa al consumidor de romeritos y nopales para esta temporada de Semana Santa el cual busca “frenar la voracidad de intermediarios, quienes incrementan los precios de dichos productos hasta en 3 mil por ciento.”
En este programa participarán los transportistas del sector campesino, los cuales llevarán a las plazas de Tijuana, Mexicali y Guadalajara, entre otras del norte del país, ambos productos, y con ello esperan lograr mayores ganancias para los agricultores, ya que en la Central de Abasto de la capital se les paga a tres pesos el kilogramo, mientras al consumidor se le vende a 30 pesos.
Emiliano Aguilar Esquivel, líder de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de la ciudad de México, explicó que con dicho programa se beneficiará también a los 30 mil productores de Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac, cuyo principal obstáculo es la presión de los intermediarios por tratarse de productos altamente perecederos.
Agregó que ha sido constante la demanda del sector ante las autoridades capitalinas para que facilite el acceso de los productores a las centrales de abasto, lugares que tienen acaparados los intermediarios, “quienes en temporadas como ésta roban a los consumidores y encarecen los productos, en tanto que al productor le pagan, en muchas ocasiones, por debajo de los costos de producción”.
De su lado, el dirigente de los productores de nopal, Ciro Ríos Lara, señaló que los más de 16 mil nopaleros tienen presencia en 17 estados del país, y los cultivos cubren una extensión de 10 mil 500 hectáreas, con una producción de 600 mil toneladas anuales; sin embargo, al carecer de mercados y de incentivos para sembrar y cuidar la planta, lo poco que cosechan es acaparado por coyotes.
Debido a que los productores no tienen permiso para vender directamente en centrales de abasto, en mercados públicos o al consumidor en la calle, es que venden los nopales a los coyotes, quienes los revenden a precios muy altos. “Cinco nopales, en una bolsa de plástico, se llegan a vender a 10 pesos”, aseguró.
Ciro Ríos Lara mencionó que en el Distrito Federal, Milpa Alta, es el principal productor de nopal, con 7 mil hectáreas, 8 mil campesinos dedicados a este cultivo y una producción de 350 mil toneladas al año, sólo para el mercado nacional.
Por su parte, los productores de nopal de Tlalnepantla, Morelos, advirtieron que no expedirse todas las cédulas a los productores para ser permisionarios en la Ceda, corren el riesgo de quedar desplazados de la comercialización y que los beneficiarios sean los grandes bodegueros que, para sobrevivir, se están vinculando con las megatiendas e incluso comprando bodegas en Mc Allen, Chicago y California, Estados Unidos, para defenderse de la globalización.
Álvaro Urreta Fernández, asesor técnico de las sociedades de producción rural de Tlalnepantla, comentó que el gobierno capitalino está haciendo un esfuerzo de regularización y certificación de los permisos en la Ceda, pero también se requiere el apoyo de la autoridad para evitar los abusos de los agentes de tránsito que, “lamentablemente, nos siguen extorsionando al entrar y salir de la central”.
Pidieron que se otorgue representación a los productores y pequeños comerciantes en el Comité Técnico del Fideicomiso de la Ceda, hasta ahora integrado por dos mil 70 empresarios del sector bodegas y funcionarios de los gobiernos federal y capitalino.
Desarrollan en la UNAM dos virochips
Investigadores del Instituto de Biotecnología (IBt) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) trabajan en el diseño de dos virochips, dispositivos que ayudarán a identificar los virus que provocan la gastroenteritis y enfermedades respiratorias, como la influenza.La UNAM informó que con esta investigación se avanza en el estudio de estos organismos a nivel celular y en los diagnósticos médicos. Por este medio se podrán conocer todos los virus existentes en una sola muestra, con lo que se ahorrarán muchos procedimientos, destacó en un comunicado.
El director del IBt, Carlos Arias Ortiz, y la investigadora Susana López Charretón, con el apoyo de dos estudiantes de ciencias genómicas, trabajan en la recolección de información para formar las secuencias que servirán para caracterizar estos microorganismos.
Los científicos detallaron que el proyecto se encuentra en su etapa inicial.
El virochip es una herramienta que tiene diferentes fines en la investigación científica y consiste en un dispositivo con distintos identificadores de secuencias, que al colocarles una sustancia compuesta por diferentes virus se activa por marcación de fluorescencia y se detecta por medio de un lector óptico.
Las ventajas de este método son enormes en el diagnóstico clínico, pues en la actualidad no existe otro procedimiento por el que se puedan reconocer, por ejemplo, los microorganismos que ocasionan la gripe ni tampoco la influenza.
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